martes, 12 de enero de 2010

Historias (It´s Only rock´n roll, but they like it)

Si bien mi área de trabajo es América Latina, hace un mes que estaba con ganas de escribir sobre Camboya. Durante los años setenta, en esa zona de Asia, se consumó uno de los genocidios más terribles en nombre del socialismo (maoísta, en este caso). Con la ayuda china y la tolerancia de EE.UU. –aliados de los chinos en su pelea contra los soviéticos- el Partido Comunista de Camboya (conocido como los khmer rojos y liderados por Pol Pot), tomaron el poder del país asiático a punta de pistola cuando corría el año 1975.

Apenas tres años después, habían eliminado una cuarta parte de la población, casi más de dos millones de personas. Como muchos otros, este genocidio nunca fue debidamente investigado y sus responsables no fueron juzgados.

Hollywood reflejó el caso en una de sus películas, la triplemente “oscarizada” The Killing Fields, aquí conocida como Los gritos del silencio que contó con la actuación de John Malkovich y la música de Mike Olfield. Más recientemente se puede mencionar el debut como Director y guionista de Matt Damon con Ciudad de Fantasmas, ambientada en la Camboya revolucionaria.

Cuando el sábado abrí el Diario Perfil, observé que Pepe Eliaschev me había ganado de mano y su columna semanal estaba dedicada a la historia de Camboya en los años setenta. Debo admitir que al verla, sentí una reivindicación intima. Y es que cuando anuncie a un par de amigos que iba a escribir sobre Camboya, arrojaron todo tipo de comentarios maliciosos sobre las cosas en que gasto mi tiempo. Así, me remito a su artículo para muchos de los detalles de una historia sobre la que no voy a abundar en este post.

En cambio quisiera contar una historia más pequeña, también transcurrida en ese país, con la que me topé hace poco tiempo y que fue la disparadora de mi interés y este post. Todo comenzó cuando descubrí un grupo musical oriundo de la ciudad de Los Ángeles, llamado Dengue Fever. Los escuché por primera vez en el programa Later... with Jools Holland por el canal de cable Films & Arts y de ahí, rápidamente, me aboqué a conseguir sus discos.

La música de Dengue Fever tiene un estilo indie con influencias rockeras y psicodélicas de los años sesenta. El dato llamativo es que son liderados por una cantante camboyana que canta en idioma Kmher. Entre sus canciones reversionan algunos clásicos de la música camboyana y sus composiciones vocales incluyen melodías típicas de la región.

Leyendo más al respecto, me enteré de la particular historia del rock en Camboya. La cosa comenzó así: Como parte de la estrategia militar en Vietnam, EE.UU. instaló radios de gran potencia en la zona. Muchas de estas ondas llegaron a Camboya, país fronterizo con Vietnam y comenzaron a ser escuchadas masivamente por la población.


El efecto inmediato fue una explosión de la música rock occidental entre los jóvenes camboyanos. Al poco tiempo, siguió la aparición de un movimiento musical de gran magnitud, el más grande de Asia en aquella época, según los especialistas. El rock camboyano combinaba las tradiciones musicales del país con la música sixtie predominante en la época, particularmente Nat King Cole, Jimi Hendrix, Phil Spector y The Doors, entre otros.

El resultado del sincretismo fue alucinante: Rostros orientales, raros peinados nuevos, vestimentas occidentales, bases musicales anglos y melodías camboyanas clásicas, todo unido en una estética que adelanta décadas al mundo de Blade Runner y puede verse como un imprevisible efecto de la invasión norteamericana a Vietnam.

Ros Sereysothea y Sisamouth (bautizado como el "Elvis camboyano") fueron los principales iconos de este movimiento que adquirió una fecundidad increíble, sólo entre ellos dos grabaron más de dos mil canciones en los siete años anteriores al triunfo de la revolución. Muchas de ellas, directamente compuestas y cantadas en inglés.

Cuando los khmer rojos tomaron el poder, arrasaron con todo. Como toda teología revolucionaría, no admite matices. El hombre nuevo debía estar libre de la cultura corrupta de Occidente y sus representantes. Y fueron eficientes en esa tarea. Prohibieron cualquier expresión artística que no fuera la vinculada a la “tradición” revolucionaria, para eso destruyeron discos, instrumentos, estudios de grabación y, por supuesto, exterminaron a todos los músicos, a sus familias hasta a quienes usaban el pelo largo o vestimenta occidentalizada.

Sisamouth fue fusilado y Sereysothea forzada a cantar canciones revolucionarias, luego obligada a casarse con uno de los comandantes revolucionarios. Sobre su destino poco se sabe aunque se cree que su marido la envió a los campos de exterminio que existían en el interior de Camboya, donde habría sido fusilada.

Sin embargo, ningún Estado, por más eficaz que sea su burocracia del terror, puede lograr el control completo sobre la vida de una sociedad y eliminar su memoria por completo. Y este caso fue una muestra más de eso. Los que pudieron exiliarse llevaron sus discos consigo, lo que permitió posteriormente recuperar gran parte de la historia. A su vez, un turista norteamericano difundió en su país un cassette recopilatorio que compró en un mercado de Phnom Penh (capital de Camboya) y años más tarde eso dio comienzo a la ola.

En 1996, con ese material, el sello Parallel World lanzó Cambodian Rocks. Los cassettes originales sobre los cuales se basó la recopilación no incluían información sobre los artistas, títulos de las canciones o fechas de grabación, por lo cual poco se sabe sobre ellos. Dengue Fever tambiún fue producto de esto y su aparición consolidó el interés sobre aquel malogrado movimiento rockero que, de este modo, logró un importante lugar en la escena alternativa de Los Ángeles, pero, sobre todo, en la comunidad camboyana en EE.UU. y en el mismo país asiático.

Además, el cine y el video volvieron a la carga. Se filmó una película sobre la escena rockera camboyana antes del genocidio: Don't Think I've Forgotten, como también un cortometraje sobre su principal figura, Ros Sereysothea, The Golden Voice y, finalmente, el documental de la banda Dengue Fever, Sleepwalking Through The Mekong.

Hoy nuevamente las disquerías de Phnom Penh están repletas de trabajos de aquellos viejos músicos. Si bien son más populares entre la gente que vivió (o sobrevivió) la época, en los últimos tiempos han vuelto a triunfar entre los jóvenes a partir de remezclas que los incluyeron en la música rap o hip hop y de bandas nuevas como la mencionada Dengue Fever.

Los que hacemos Historia como práctica profesional apelamos a un conjuntos de reglas y métodos que sostienen nuestra pretensión de veracidad y cientificidad sobre el estudio del pasado. Sin embargo, a veces, también podemos actuar como anticuarios de pequeñas historias, coleccionistas de acontecimientos y vidas que, en su difusión y relato, encuentran una ayuda para triunfar sobre la adversidad y resistir al olvido y la desmemoria a las que alguna vez quisieron condenarlas.

Para escuchar y ver

Tiger Phone Card por Dengue Fever (en inglés).

Chamoun Dop-Pramp Muy por Ros Sereysothea (En khmer. También hay una excelente version de Dengue Fever).

7 comentarios:

lisadic dijo...

Muy intersante! ya mismo me pongo tras la pista camboyana... me parece muy significativo que el sello interesado en los 90' se llame "paralel world" habría que ver cómo editaron ese material seguramente filtrado por los intereses del mundo plenamente "glocalizado".

El Explicacionista 2.0 dijo...

El disco se puede encontrar gratis por internet. Habra sido un sello alternativo, no veo mucho interes comercial en este tema. Aca te podes bajar gratis dos CDs para escuchar
http://ouatialr.blogspot.com/2007/03/cambodian-rocks.html

Hace click donde dice megaupload
Besos y gracias por escribir.

Ernesto Fernandez Polcuch dijo...

El nacimiento de los Camboyanos dicen que se dio en un partido imposible que le ganó a Independiente hacia fines de 1986. En está génesis el primer equipo estuvo conformado por: Chilavert; Malvárez, Marchi, Luongo, García; Alul, Giunta, Fabián García, Sivisky; Perazzo y Hernández. El DT en ese momento era el arquero suplente, el Flaco Cousillas. En el banco había figuras de la talla de Gugnali, Zandoná y Calbanese por ejemplo.
La crisis institucional de San Lorenzo seguía, algunos jugadores se iban, otros llegaban y el plantel se iba armando con jugadores como Víctor Hugo Ferreyra, el flaco Rifourcat, Topolino Riquelme, Leonardo Carol Madelón, Osvaldo Coloccini, el Beto Ortega Sánchez, Moner y Tedini. Obviamente que la dirección ténica era del Bambino Veira, aunque también estuvo como técnico en un período el Tito Carotti . Como dato de color, digamos que en el 88 el candidato a intendente de La Plata, Carlos Castagneto, integraba el plantel azulgrana por ese entonces. Pero Pogany, el sucesor de Chilavert en ese entonces, la rompía (?).
Según puede saberse, la idea del nombre de Los Camboyanos surge del inolvidable lateral derecho (hoy intermediario) Luis Malvárez. Se dice que en esos tiempos de condiciones miserables de trabajo, Lucho en el vestuario dijo: “Somos los Camboyanos, estamos solos y no damos nada por perdido”. Pero la arenga del oriental no se quedaba en eso, tenía frases memorables como: "Hoy jugamos para comprarle yogur a los pibes y el churrasco a la señora".
Fuente: http://futbolochentoso.blogspot.com/2007/08/los-camboyanos.html

Anónimo dijo...

Matt Dillon, no Damon.

El Explicacionista 2.0 dijo...

Tenes razon, aunque peor hubiera sido poner Matt Groening. Gracias x la corrección.

Flavio Luis Buccino dijo...

Excelente y exquisito post... Un aporte interesantísimo para conocer un poco más esa parte del mundo... Gracias!

elio dijo...

Muy interesante lo del rock camboyano que desconocía. En relación con el comienzo de tu nota, cuando estuve en la zona comencé a comprender el conflicto secular, sino milenario, que relaciona a todas esas civilizaciones de los grandes valles arroceros del sudeste asiatico (Burma, Thai, Khmer, Vietnam y la civilizacion Han o la China). La confrontacion por los recursos es milenaria, y esto fue reinstalado por las grandes potencias durante la colonia, guerras mundiales y guerra fria (tu especialidad). La cultura Khmer, por motivos ambientales y culturales, a partir de la caida de Angkor(empujados por los Thai que a su vez eran corridos por los Burma), y traslado hacia el valle inferior del Mekong se enfrentan con los Viet, fuerte civilización nacida en las montanias del sur de china. De allli que los Khmer rojos tengan una componente nacionalista muy fuerte, y su obsesión son los Viet, tanto como para aniquilar friamente a una columna entera de cuadros y dirigentes Khmer rojos experimentados en la guerra de Vietnam que volvian a Pnom Pehn en 1975. China utiliza a los Khmer contra su enemigo secular del Sur, Vietnam (recordar la guerra de 1978 donde los vietnamitas sacan a las patadas a los chinos que los invadian por el norte), y no me extranaria que el tema haya formado parte de la agenda de Nixon y Kissinger con Mao a principios de los 70. Como parte de ello, el maoismo alimenta ideologicamente a los Khmer Rojos, con su postulado del campesinado como motor de la transicion al socialismo, y abreva en la revolucion cultural (contemporanea a ella) y en el "gran salto adelante" (que merece ser estudiado como ejemplo de fanatismo ideologico) para llevar a cabo una ruralizacion forzada de la poblacion. Se calcula que en este proceso mueren 2 a 3 millones de personas entre 1975/78, la mayoria por hambre o enfermedades. Pnom pehn es vaciada. Este proceso termina con la invasion de Vietnam en 1978. Cuando decis que los responsables no fueron juzgados, hay un motivo. Y es que a filovietnamitas que gobiernan entre 1978 y 1990 se opone una alianza del ex rey Sihanouk y, quienes?? los khemer rouge!! Luego sucede el acuerdo de 1991 el rey Sihanouk es repuesto en el poder, y se porta bien con sus antiguos adversarios khmer rouge, tal es asi que solo son juzgados leng sari y alguno mas. Hoy Camboya es, felizmente un pais en plena reconstruccion y forma parte de la ola de desarrollo del sudeste asiatico.