sábado, 2 de mayo de 2009

Feria del Libro. ¿El lugar del Lector?

Otro año más con la Feria del Libro y, nuevamente, los debates son constantes. Siempre en punta, los intelectuales progres con look afectado, como por ejemplo Beatriz Sarlo, reniegan de la Feria por su masividad o la pérdida de alguna escencia original y misteriosa que tenía cuando apenas un cuarto de la gente concurría a recorrerla. Las críticas de la gente que, año tras año, abarrota las instalaciones, tiene que ver con causas más terrenales: la falta de espacio, los precios elevados en bares, kioskos y libros y la insoportable cantidad de gente que transita los pasillos. Los precios de productos comestibles rondan lo exorbitante. Guillermo Moreno debería darse una vuelva para medir allí el crecimiento inflacionario.

La Feria del Libro cumplió un ciclo y debe ser repensada ante el peligro de convertirla en un mero almacén de venta de productos relacionados con la cultura. El año pasado el slogan de la Feria fue "El lugar del lector". Sin embargo, dentro de a Feria, lo que menos se encuentra es el lugar del lector.

Dentro del predio, con aisladas y reducidas excepciones, no existen lugares donde se pueda leer tranquilo, ni siquiera sentarse a descansar sin necesidad de hacer filas o abonar cantidades desmesuradas. El objetivo parece ser que el visitante compre rápido y se vaya y, si algun día tiene tiempo, que lea, pero en su casa. ¿Es posible tener una industria editorial poderosa en una sociedad donde los índices de lectura estan casi en números negativos? ¿No será necesario estimular los hábitos lectores al mismo tiempo que se estimula el consumo?.

De todos modos, cuando la fiesta termine, nos dirán que hubo otro record de público y que las editoriales y librerías embolsaron algunos pesos más o menos que el año pasado. Todos aplaudirán y seguiremos pensando que Argentina va bien.

domingo, 26 de abril de 2009

Censura en la UBA

Días pasados, el Decano de la Facultad de Ingeniería, Carlos Rosito, prohibió una reunión donde se presentaría un informe sumamente crítico con las políticas energéticas del Gobierno Nacional. La reunión, que incluía a ocho de los secretarios de energía de los distintos gobiernos post 1983, fue suspendida respondiendo a una exigencia realizada desde lo más alto del poder K.
Lo poco pertinente de la explicación dada por el Decano/Censor, sólo logró aumentar la dimensión pública del hecho, poniéndolo frente a su propia miserabilidad. De un plumazo olvidó la tradición pluralista y transgresora de la Universidad de Buenos Aires y, particularmente, la de su propia Facultad.
Desde mi época de estudiante recuerdo actos y eventos de distintos tipo, mucho más partidarios y politizados que el (no) realizado en Ingeniería. En todas las unidades académicas, desde 1983, se sucedieron lanzamiento de campañas, conferencia de candidatos, asambleas partidarias etc. Desde los claustros mismos, nacieron candidaturas, como la de Viñas hace varios años y de la UCR, hace un poco menos.
La misma Facultad de Ingeniería fue sede de alguna de ellas y, además, un histórico bastión contra las distintas dictaduras que sufrió el país. Por ello, cuenta en su haber con estudiantes muertos, perseguidos y desaparecidos por manifestar sus ideas contrarias al poder de turno. Recuerdo a Salmon Aroon Feijoo, asesinado en una ocupación de la Facultad por grupos paramilitares durante la década del 50.

No hay mucho más que decir. Los pequeños hombres quedan enterrados en el subsuelo de la historia y Rosito, haciendo honor a su apellido en diminutivo, le espera ese destino.